Consejos para iniciar tu cultivo en interior.

Limpieza y mantenimiento

Lo primero que hay que hacer es una limpieza en profundidad. Debes desmontar los aparatos eléctricos, después de desenchufarlos de la red, y limpiarlos cuidadosamente con un trapo limpio y seco o con un pincel en los casos en los que no se pueda acceder con el trapo. Posteriormente habrá que pasar otro paño ligeramente humedecido en una disolución de agua con un poco de lavavajillas. Esta es la mejor manera de desinfectar los equipos de bacterias y de otros micro-organismos, como las esporas fúngicas.

Para limpiar las herramientas (tijeras, cuchillas, etc.) conviene utilizar alcohol de 70º. De esta forma tendremos la seguridad de que las bacterias han sido eliminadas y podremos iniciar el cultivo con la garantía de no contaminarlo. También habrá que limpiar con agua jabonosa o con un lavavajillas potente, capaz de eliminar la acumulación de residuos y de sales minerales.

Limpieza del cuarto de cultivo

Para limpiar en profundidad el espacio de cultivo, lo mejor es vaciarlo y trasladar todo el material a otro lugar. Independientemente de que el cultivo se encuentre en un armario o en una habitación, el objetivo es el mismo: desinfectar en profundidad el espacio de cultivo. En caso de cultivar en armario, habrá que limpiar el armario pero también la habitación en la que esté ubicado. En cualquier caso se trata de que el ambiente sea lo más sano posible a nivel global. En el caso de un cuarto de cultivo, hay que realizar una limpieza integral, incluidos suelos y techos, con un desinfectante potente capaz de erradicar cualquier tipo de contaminante.

Si realizamos una limpieza minuciosa e integral, iniciaremos el cultivo sobre unos cimientos sólidos que nos asegurarán un cultivo exitoso, sin problemas técnicos o enfermedades.

Mantenimiento del material de cultivo 

Armario de cultivo: hay que elegir un armario de calidad con una lona resistente, con cremalleras robustas y con una estructura, estable y resistente, fácil de montar/desmontar. Lo habitual es que un armario de cultivo de calidad tenga una vida útil de unos 10 años.

Iluminación: el reflector y el balastro son piezas que duran varios años, pero las bombillas hay que cambiarlas cada 4 o 5 ciclos completos de cultivo. Hoy en día, la lámpara más utilizada para el cultivo de marihuana es la HPS.Los LED duran varios años sin necesidad de realizar ningún cambio. Las ampolletas de bajo consumo CFL funcionan bien, son seguras y duran mucho (unos 5 años mínimo). Aunque todos estos sistemas de iluminación tienen una vida útil concreta es preferible cambiar todo el sistema de iluminación cada 8 años ya que pasado ese tiempo no podrán ofrecer el mismo rendimiento.

Soporte de la lámpara: sea cual sea el sistema utilizado, polea regulable tipo “Easy Rolls” o correa regulable con mosquetón tipo “light hanger”, habrá que reemplazarlo a los 5 años como máximo.

Extractor/intractor (elemento de ventilación): casi todos los sistemas de intracción/extracción son duraderos y seguros pero su rendimiento se suele ver mermado a los 6 u 8 años. Por ello es preferible reemplazarlos pasado ese plazo.

Filtro con carbón activo (elemento de ventilación): todos los años hay que recarga el filtro con carbón activo y sustituir la parte textil que cubre el cilindro.

Ventiladores (elemento de ventilación): existen grandes diferencias entre los distintos sistemas de ventilación que ofrece el mercado. Un ventilador de calidad media puede durar entre 3 y 4 años, mientras que un ventilador de mayor calidad puede durar en perfecto estado hasta 6/7 años. Al final se trata de que tu mismo, en base a tu presupuesto, elijas lo que más te convenga.

Climatización (elementos de ventilación): este tipo de dispositivo se puede utilizar durante varios años sin sufrir ninguna anomalía. Solo hay que realizar una revisión periódica (limpieza de filtros, verificación del nivel de líquido refrigerador, etc.) y el sistema funcionará sin ningún problema durante 8-10 años de media.

Humidificador (elementos de ventilación): existen una gran variedad de modelos, y sus prestaciones y vida útil varían considerablemente. Un aparato convencional, que se utiliza con mucha frecuencia, debería ofrecer un buen rendimiento durante 3-4 años.

Deshumidificador (elementos de ventilación): la calidad de los distintos modelos es más homogénea que en el caso de los humidificadores. Casi todos los modelos deberían ofrecer un buen rendimiento durante 5 – 7 años.

Programador digital (tiempo): su vida útil puede llegar a los 3 o 4 años, pero pasado ese tiempo es necesario renovarlo. Desaconsejamos los programadores mecánicos, simplemente porque no son seguros y se deterioran con rapidez.

Alargadores: casi todos aguantan perfectamente 3 o 4 años pero habrá que renovarlos en función de la carga real que soporten. Se pueden calcular unos 8 años para los que soportan menos carga, y unos 2 años para los que soportan más carga.

Macetas de plástico o textiles: casi todas las macetas aguantan un uso intensivo durante 4 o 5 años, pero pasado este tiempo existe el riesgo de que se deterioren. Algunos modelos, dependiendo de su calidad, deben ser sustituidos a los 3 años.

En general, es conveniente supervisar el correcto funcionamiento de todos los dispositivos eléctricos y mecánicos, y echar un vistazo a las conexiones de la instalación. En cuanto a la conservación de los fertilizantes y de los sustratos, hay que intentar comprar la cantidad necesaria para un solo ciclo de cultivo. No es conveniente almacenar este tipo de productos durante mucho tiempo. Es preferible utilizar productos nuevos y frescos para cada ciclo.