El Cannabis y los climas fríos.

Es posible cosechar hierba de gran calidad durante todo el año. El truco es aplicar un programa que tenga en cuenta la probabilidad de inclemencias meteorológicas típicas de tu región y si cultivas al aire libre, el conocimiento exhaustivo del clima, el entorno y los ciclos de luz es vital.

VARIEDADES DE MARIHUANA PARA EXTERIOR EN CLIMAS FRÍOS

Cada cultivo de marihuana depende de las genéticas que el cultivador escoja. Tanto si proceden de esquejes como si se empieza de cero con semillas, los genes determinarán el potencial definitivo de la plantación.

Escoge tus cepas de cannabis con especial atención si pretendes cultivar al aire libre en regiones frías. Los cultivadores de interior que tengan su espacio perfectamente ajustado, desde fertilizantes a controles del ambiente, teóricamente podrán cultivar cualquier variedad en cualquier época del año.

Pero esto es la teoría, la realidad es que temperaturas bajo cero y nevadas incesantes pueden hacer acto de presencia en pleno invierno, echando al traste la plantación más afinada de cualquier maestro del cultivo de interior.

Si las temperaturas caen por debajo de 15ºC, las plantas de marihuana estarán en zona de peligro. El riesgo de patógenos y plagas aumenta exponencialmente. El crecimiento se detendrá y las hojas se decolorarán con el frío.

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En exterior, sólo las cepas de marihuana más resistentes y robustas podrán sobrevivir a un duro invierno. Si las probabilidades de tormentas de nieve, granizo o heladas son elevadas, quizás sea un riesgo que no merezca la pena tomar. Es preferible ser un cultivador flexible.

Hasta los guerreros de exterior más acérrimos conservan una o dos plantas madres en crecimiento vegetativo en interior para esquivar las condiciones climatológicas más adversas. Como mínimo, se aconseja cubrir la plantación con plásticos o instalar un invernadero.

Las cepas autoflorecientes son, sin duda, las mejores variedades para el cultivo de marihuana en climas fríos. Los cultivadores de exterior tendrán que cosechar rápido si las condiciones no son ideales y así evitar los peores meses de invierno. Las autoflorecientes pueden estar listas, desde semilla a cosecha, en apenas 8 semanas desde la germinación.

Los genes Ruderalis hacen a las cepas autoflorecientes extra fuertes y acortan su floración. De hecho, normalmente entrarán en la etapa de floración en 30 días o menos, dado que no dependen del fotoperíodo. Esta cualidad permite su cultivo fuera de temporada y facilita la tarea a quienes están limitados a un verano muy corto.

El moho es la principal amenaza para las plantas de marihuana en floración en entornos fríos. La elevada humedad relativa y las bajas temperaturas propician las condiciones ideales para los hongos. Adelántate a la llegada del invierno y limítate a híbridas de floración rápida y cepas autoflorecientes, que puedas cosechar antes de que la lluvia arruine los cogollos.

 

Los sistemas HPS emiten una gran cantidad de calor, además de luz. Mantener las plantas de marihuana en etapa vegetativa con una bombilla MH bajo un ciclo de luz de 18 horas es en realidad más fácil con temperaturas bajas , además de ser una forma sencilla de conservar plantas madres y/o esquejes durante los meses de invierno.

Usar iluminación HPS para la floración y bombillas MH para el crecimiento suele requerir de sistemas de aire acondicionado bastante potentes. El cultivador de la vieja escuela puede usar las bajas temperaturas a su favor para ahorrarse el gasto de la climatización en las facturas. Algunos hasta deciden añadir más focos para potenciar sus cosechas cuando el tiempo enfría.

POR QUÉ  PONER CALEFACCIÓN EN INVIERNO

Los sistemas de iluminación LED están sobrepasando rápidamente a las bombillas HPS como alternativa de cultivo para los cultivadores de hierba de la generación “millennial”, pero esta tecnología aún necesita perfeccionarse. Las luces LED tienen un funcionamiento frío, porque emiten casi un 75% de la energía que consumen en forma de luz. En general, esto es fantástico y suele facilitar mucho el control ambiental en el armario de cultivo.

Sin embargo, las luces LED pueden ser demasiado frías para la estación invernal. La solución más sencilla es calefaccionar. Desafortunadamente, esto podría eliminar el ahorro generado por el menor consumo de las lámparas LED.

Una humedad relativa elevada también podría ser un problema de los sistemas LED en climas fríos, por lo que quizás habrá que añadir un deshumidificador al entorno de cultivo, como mínimo durante la fase de floración.

La podredumbre en los cogollos es una seria amenaza para cultivadores que planten en interior con iluminación moderna como LEDs y CFLs. Los sistemas hidropónicos y los LEDs son una combinación abocada al desastre en climas fríos, porque tanto la podredumbre de las raíces como los mohos en los cogollos pueden suponer un gran riesgo si se riega con agua a temperatura inferior a la de ambiente y la humedad relativa supera el 60% durante la floración.

Mantener un control ambiental durante todo el año es la única solución a largo plazo. Vigila los termómetros y haz los ajustes que creas necesarios. Es mucho más fácil calentar un cuarto de cultivo en invierno que enfriar una sofocante plantación con HPS en pleno verano.

Los cultivadores de la vieja escuela que usan HPS podrán evitar tener que poner la calefacción durante los períodos de oscuridad si encienden las luces en las frías noches de invierno. Las temperaturas diurnas suelen ser ligeramente superiores, por lo que podría ser factible.

Los fans de los LEDs podrían arriesgarse a tener que programar la calefacción sin descanso. Quizás una combinación de HPS y LED sería el equilibrio más inteligente para el cultivador de interior moderno en condiciones heladas.

Casi olvidamos mencionar que cultivar marihuana en épocas de temperaturas bajas tiene la gran ventaja de aumentar las probabilidades de que ciertas variedades muestren tonalidades lilas y moradas que tanto nos gustan.